Acuarela original del artista, ilustrador y uniformólogo José Carlos Iribarren representando al General D. Tomás Zumalacáregui en uniforme de campaña. Mide 50 x 35 cm. Firmada "J.C. Iribarren 92". Otro trabajo de este mismo autor, "Húsares de Arlabán"-perteneciente a la misma serie de láminas dedicadas a "tropas carlistas 1835"-, fue portada del libro "La Primera Guerra Carlista, 1833-1840. Uniformes, armas y banderas", de Carlos Canales Torres con ilustraciones de Luis Leza Suárez, editado por Ristre Multimedia en 2006.
La presente obra perteneció a D. Fco. Javier de Lizarza Inda, quien la tenía colocada en lugar destacado de su despacho profesional de abogado, en Madrid. Tras su fallecimiento, que a todos sus amigos llenó de amargo dolor, el 12 de octubre de 2007, su viuda Dña. Barbara Fulford tuvo a bien regalar al arriba firmante este recuerdo como evocador testimonio de amistad con la que su querido marido siempre le distinguió.
Puestos en contacto con el autor, informándole de las circunstancias por las cuales el dibujo había cambiado de propietario, este amablemente ofreció una extensa contestación que a continuación transcribimos en su integridad, ya que en sus explicaciones encontrará el aficionado o estudioso de la uniformidad carlista datos de interés:
"Pues ante todo, expreso mi gran consternación ante la noticia del fallecimiento de D. Javier de Lizarza, que desconocía.
Esa acuarela pertenece a una colección de 24 láminas sobre el ejército de Zumalacárregui que realicé entre finales de los ochenta y principios de los noventa.
Se trataba de parte de un trabajo de investigación personal, completado con esas láminas ilustrativas de los diferentes uniformes en las que , contrariamente lo que se estila en ese tipo de representaciones, que en la mayoría de los casos son torpes y deleznables y de ínfima calidad, lo que siempre he deplorado, estas mías destacaran por una gran calidad artística y fuerza evocativa, que dignificará la obra que tenía en proyecto.
Esta obra se basaba en el trabajo que, sobre ese mismo tema, escribí en su día por encargo de la Diputación Foral de Guipúzcoa, y que fue publicada por el Museo de Zumalacárregui de Ormáiztegui.
Sin embargo, como pasa a menudo en este país nuestro, por no hablar de mi desgraciado País Vasco, no pude obtener ayuda alguna para sacar adelante el trabajo. Así, la colección finalmente fue adquirida, en su mayoría, por la Caja de Ahorros de Guipúzcoa, en donde se halla expuesta, en una de sus dependencias en San Sebastián, y algunas otras sueltas, me fueron adquiridas por diferentes personas, quedando aún en mi poder alguna de ellas.
Una de estas personas fue Javier de Lizarza, quien tuvo conocimiento de ella a través de mi madre Dña. María Elena Arizmendi, autora, entre otras cosas de la obra "Vascos y Trajes", gran obra etnográfca-histórica hoy agotada, y así es como adquirió ese retrato del "Tio Tomás", además de otro pequeño retrato imaginario, esta vez al óleo, que me encargó, del célebre e histórico "Muñagorri", quien, al parecer, debió de ser antepasado de D. Javier.
Para la realización del retrato de Zumalacárregui, no quise fantasear, sino traté de representarlo de la forma más auténtica posible, para lo que me basé, en la figura, en el apunte a la acuarela que al parecer realizó el mayor Charles Van Zeller, de lo que quizá pudo ver a distancia de catalejo, en el que está representado junto a Don Carlos, y que, litografiado por Gilles, forma parte de una preciosa colección de apuntes del natural y a lo vivo de esa guerra, que se publicó creo que en Inglaterra, existiendo un álbum en el Museo de San Telmo de San Sebastián.
En cambio, para las facciones, me basé en el que se supone que es el único retrato realmente del natural que existe de Zumalacárregui, que es el que figura en el libro "Zumalacárregui", del mayor C.F. Heningsen, que fue capitán de lanceros carlistas.
Y en cuanto al aspecto general de la figura, traté de reflejar las descripciones que del general existen y que creo que ese apunte mencionado interpreta con toda exactitud y realismo, sin "imágenes gloriosas". Un tipo macizo, no muy alto, algo cargado de espaldas, incluso parece ser que llevaba un hombro más alto que otro, además de tener poderosos músculos, concretamente en las piernas... y con la pelliza spencer puesta encima de la casaca de coronel, que deja ver los faldones asomando por debajo... y esos gruesos pantalones de montar reforzados con cuero...
Le puse en la mano el catalejo que le regaló Lord Elliot, que según parece fue del duque de Wellington, que se conserva en el Museo de Zumalacárregui de Ormáiztegui, al igual que el sable que le dibujé, también existente en el museo, como uno de sus recuerdos.
De manera que no es una imagen realizada de cualquier forma, sino cargada de la máxima "autenticidad" que puede tener un "retrato" hecho actualmente de un personaje histórico de quien sólo existen representaciones de fantasía, algunas realmente estrambóticas... Procuré ceñirme lo más posible a la que pudo ser su imagen real, según la documentación disponible, huyendo expresamente de cualquier ridiculez de exaltación heroica... ¡Que el propio Zumalacárregui habría rechazado indignado!
Lamentablemente, este no es el único trabajo de investigación y de arte que no he podido ver publicado, por falta total de apoyos y, también por la racanería y miserabilidad de editores y demás, que van a lo fácil, lo barato y cutre, importándoles un rábano la calidad, suponiendo que fueran capaces de distinguir, que no lo son, con tal de ganar dinero... ellos, naturalmente.
Buena prueba de ello la puede usted ver en mi página web, en el apartado "uniformes militares", en donde expongo, aunque en baja resolución, algunas de las láminas de esa colección carlista mencionada e inédita... ¡aún!
Está en: http://www.grupomedusa.com/iribarren.jc
Espero haberle complacido con esta información "in extenso", pero creo que ello le da más valor a la obra que usted posee ahora y por ello, le producirá mayor satisfacción el tenerla y que haya llegado a sus manos, desde las de Don Javier, q.e.p.d."
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